Entradas

MILONGA DEL ÁNGEL EN BARRACAS

Imagen
Es sombra luminosa que avanza por Iriarte. Su brújula es canción que guía al sur. La esquina milonguera lo sorprende y se prende. Astor ha regresado en bandoneones, la sombra se hace estrella en Los Laureles y la pista se enciende. Hay abrazo tanguero Hay fiesta, una vez más.

RUEDAS Y PASIONES EN EL CAFÉ DE PERÓN.

Imagen
Posiblemente pensarán que son puras patrañas. Pero ocurrió en un bar. Para Pappo, la potencia de su Harley. Para Perón, la practicidad de su Puma. Pasaron las horas en un debate sin fin. Los testigos dicen que el desafío continuó entre las nubes (mejor que decir es hacer...) Dios dirá.

EL FARO QUE NOS ILUMINA

Imagen
En Villa Urquiza la oscuridad es cuento. La melodía es dulce luz de un faro memorioso y feliz. Es Cucuza y el Flaco, es Gustavo y Rubén sacando chispas de fueyes y guitarras. Una mujer planea menesundas de tango y rocanrol. El único testigo del encuentro jamás revelará su privilegio.

EL BAR SALE DE MURGA

Imagen
Esta murga se formó, en el bar de la esquina, por eso le pusimos, murga La Buena Medida Traemos un mensaje: vigilen la sonrisa que nadie les afane la alegría y la risa. El bar sale a la calle con mucha lentejuela birras, cafés y ritmo ¡que nadie quede afuera!

LAS RIVAS EN EL RIVAS

Imagen
Es un bar en San Telmo el que convoca. Dos damas descubren sortilegios que nublan los sentidos. Con una copa en mano y en los ojos, la mirada filosa de la vida. Son Violeta y Violencia. Son las queridas Rivas. Una canta la suerte. La otra te canta las cuarenta.

TRUFAS EN EL SAVOY

Imagen
En el lobby del limbo, d etrás del cortinado los huéspedes  esperan ser llamados para comparecer . San Pedro está en la barra, ordenando sus trufas y  bebiendo el mistela que dejara inconcluso el mismísimo Marley. Dos ángeles custodios presidirán la misa más risueña y pagana que se ha visto jamás.

LA GUARDIANA DE LOS SECRETOS

Imagen
Entre copas y tazas de café, secretos. Ella mira y no dice. Ella escucha y no dice. Cada noche, ella guarda esos secretos en la cajita de las propinas. Algún día se comprará un vestido de seda y se sentará a contarlos en un bar, a un mozo de confianza.