EL ENCANTADOR DE SAINT MORITZ
De noche, duerme en una botella de la barra. De día, se viste de mozo y concede deseos. - “Un té caliente” - “Un whisky solo” - “¿El diario de hoy?” Cuentan que puede transformar tu café en una poción donde se diluyen las penas y seguir sonriendo, como siempre.