RESURRECCIÓN EN EL FEDERAL
Aparece. Sabe que ese lugar es su refugio. Se menea entre las mesas. Divertida, pellizca pedacitos de pan, toma sorbos de cerveza roja -como ella misma- de vasos ajenos. Supo su destino ser esquina y pegar la vuelta a la tragedia para llenar de luz apasionada, el misterio del Bar.