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TROILO VUELVE AL BARRIO ( MILAGRO EN EL BANDERIN)

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Dentro de un bar de Almagro sucede la magia. Pichuco aparece como en un sueño y ensaya una obra maestra que sólo puede escucharse los miércoles a las siete de la tarde. Quien mire ese ensayo será convertido en banderín. (Tal como testimonian las paredes, han sido muchos los curiosos.)

DAMAS PELIGROSAS EN LAS VIOLETAS

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Amorosamente incorrectas. Djuna, Camila, Cocó y Tamara se reúnen en  Las   Violetas  de tanto en tanto.  Espléndidamente transgresoras, desobedecen el más feroz de los mandatos: volver del más allá. Las  señoras bien -  las  que piden el té de  las  cinco - miran atónitas, mientras ellas brindan, muertas de risa.

DOS POTENCIAS SE SALUDAN EN EL CAFÉ MARGOT

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- Ya me ves Monito. Siempre me enganchás en el mismo lado. No puedo resistirme a sus encantos. El General toma el sándwich de pavita al escabeche, y sonríe. - Pero mejor que decir es hacer, ¿no? - La única verdad es la realidad, buen provecho mi General -concluye Gatica.

MUÑECA BRAVA ( TARDES DEL MANZI)

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Deja el delantal en la mesada. Ya hizo el almuerzo y lavó los platos. Se saca los ruleros. Se pone la remera de encaje. Se calza los tacos. Y sale espléndida a desafiar a Malena. Esta tarde ella es la que cantará el tango como ninguna, sin pena de bandoneón.

TE PROMETO UNA CITA IDEAL

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En las horas malva suena una música embriagadora en la Confitería Ideal. Nadie sabe de donde proviene pero en los espejos del salón principal pueden observarse extasiadas parejas de danzarines. Aseguran que quien mira fijamente esas escenas es atrapado por el azogue y pasa a formar parte de la milonga.

Cómo se juega a la botellita, en el bar Varela Varelita

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Cuenta la leyenda, que Cupido se disfraza de mozo y hace de las suyas en este bar de Palermo.  Pone a girar botellas en las mesas y sonríe en silencio. La cantidad de giros indica los amores pendientes en la vida de quienes se toman allí, sin apuro, una cerveza.

¡Ah, Toulouse! Te vi en Chacarita.

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Huyendo de los vapores del alcohol y las bellas mujeres, el pintor se toma el buque de París a Buenos Aires. Busca refugio en el bar Palacio, pero lo descubren sus fantasmas. - Imposible escapar… Las luces del Moulin Rouge siempre lo siguen, lo encandilan y le dan la cana.